El fiscal ante Casación, Mario Villar, pidió que la investigación por presunto lavado de dinero contra el tesorero de la AFA y supuestos testaferros regrese a los tribunales de Comodoro Py, tras el hallazgo de una mansión de 17 millones de dólares y una flota de autos de lujo en Pilar.
En un giro clave para la investigación, el fiscal ante Casación Mario Villar ratificó este lunes que la causa que investiga una mansión de 17 millones de dólares en Pilar debe abandonar el juzgado federal de Campana para regresar a la justicia porteña. El dictamen de Villar busca que el expediente vuelva a manos del juez Daniel Rafecas, quien inició la pesquisa, o que en su defecto sea derivado al juzgado penal económico a cargo de Verónica Straccia. Esta postura se enfrentó directamente con la pretensión de la defensa, que busca mantener el proceso bajo la jurisdicción de Adrián González Charvay en Campana.
La investigación se centra en determinar si los propietarios registrados de la lujosa propiedad son en realidad testaferros de las altas autoridades que manejan el fútbol argentino, con el tesorero Pablo Toviggino bajo la lupa. Los imputados son Luciano Pantano, un joven inscripto como monotributista, y su madre, la jubilada Ana Conte. Ambos figuran como los rostros detrás de la sociedad Real Central, dueña de la quinta donde además se halló una impactante colección de 55 vehículos de lujo.
La justicia sospecha que la adquisición de esta mansión es solo una parte de una maniobra mayor de lavado de activos. El expediente detalla que la estructura de bienes bajo sospecha también abarca propiedades en el barrio privado Ayres Plaza, caballos árabes y de pura sangre, y los citados autos importados ocultos en un galpón de Villa Rosa. El fiscal Villar sostuvo ante los camaristas Javier Carbajo, Ángela Ledesma y Mariano Borinsky que los ingresos de Pantano y Conte no guardan relación con semejante patrimonio, reforzando la hipótesis de que se trata de prestanombres de la cúpula de la AFA.
