En un partido electrizante en el Allianz Arena, el conjunto parisino igualó 1-1 ante el Bayern Múnich y selló su clasificación al duelo decisivo con un global de 6-5. Un gol tempranero de Dembélé fue la base de una resistencia que el equipo de Luis Enrique sostuvo hasta el último suspiro.
El encuentro comenzó con un PSG decidido a golpear rápido para asfixiar las esperanzas alemanas. Apenas a los tres minutos de juego, una corrida fenomenal de Khvicha Kvaratskhelia terminó en un centro preciso para Ousmane Dembélé, quien definió con jerarquía para poner el 1-0. Este tanto no solo le dio tranquilidad a la visita, sino que obligó al Bayern a volcarse masivamente al ataque, transformando el partido en un asedio constante sobre el área defendida por el ruso Matvey Safonov.
El Bayern Múnich intentó por todas las vías vulnerar el bloque defensivo francés, pero se encontró con la figura de Safonov y una gran cuota de polémica. A la media hora del primer tiempo, todo el estadio reclamó una mano clarísima de Joao Neves tras un despeje fallido, pero el árbitro desestimó el penal ante las airadas quejas de los locales. Cerca del descanso, el propio Safonov se agigantó al taparle un remate a quemarropa a Jamal Musiala, manteniendo la ventaja mínima antes de irse a los vestuarios.
El histórico Manuel Neuer mantuvo con vida al conjunto bávaro tras ganarle un mano a mano a Désiré Doué que pudo haber liquidado la serie mucho antes. El PSG parecía tener el control absoluto del reloj y del juego ante un Bayern que, pese a la presión y los constantes centros, chocaba contra una defensa parisina que se mostró inusualmente sólida durante los últimos diez minutos de la serie.
El drama llegó en el cierre del encuentro cuando Harry Kane, goleador implacable, recibió dentro del área y sacó un remate potente para poner el 1-1 definitivo. Con apenas un minuto para el milagro, el Bayern buscó la épica de forzar el tiempo extra, pero el tiempo no alcanzó. El pitazo final desató el festejo de los jugadores del PSG, que lograron capitalizar la ventaja obtenida en el partido de ida para meterse nuevamente en la gran final del certamen más importante de Europa.
Con este resultado, el proyecto parisino vuelve a quedar a un solo paso de la ansiada «Orejona». Tras una serie cargada de goles y suspenso que terminó con un ajustado 6-5 global, el PSG aguarda ahora por su rival en la final. Por su parte, el Bayern se despide con la frente en alto tras haber luchado hasta el último segundo en su estadio, pero pagando caro los errores defensivos que arrastraba desde el primer partido.
