Tony Janzen Valverde Victoriano aterrizó en la Base Aérea de El Palomar bajo custodia de la PFA. Mañana será indagado por el juez Jorge Rodríguez por los homicidios de las tres adolescentes mutiladas en 2026.
Bajo un hermético dispositivo de seguridad, Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido en el mundo del hampa como «Pequeño J», regresó este lunes a la Argentina. El acusado de participar en uno de los crímenes narco más atroces de la historia reciente aterrizó en la Base Aérea de El Palomar a bordo de un avión de la Fuerza Aérea, poniendo fin a una espera de ocho meses tras su detención en Lima, Perú.
El operativo de traslado fue ejecutado por efectivos de la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones de la PFA (Interpol). El vuelo, que partió desde Lima, realizó escalas técnicas en Salta y Asunción (Paraguay) antes de tocar suelo bonaerense pasadas las 20:00 horas.
El destino de «Pequeño J» será Marcos Paz
Aunque inicialmente se evaluó su alojamiento en la Alcaidía de la PFA en Villa Lugano, el Servicio Penitenciario Federal determinó que Valverde Victoriano sea trasladado directamente al sector de jóvenes adultos del penal de Marcos Paz. Allí permanecerá custodiado hasta mañana, cuando deba enfrentarse a la Justicia.
Este martes, el imputado será indagado vía Zoom por el Juzgado Federal N°2 de Morón, a cargo del juez Jorge Rodríguez y el secretario Ignacio Calvi. Los cargos que enfrenta son demoledores:
– Privación ilegal de la libertad coactiva agravada.
– Homicidio criminis causa agravado por violencia de género, alevosía y ensañamiento.
Dato clave: De ser hallado culpable, la única pena posible para «Pequeño J» es la prisión perpetua. Hasta el momento del arribo, ningún abogado particular se había presentado para ejercer su defensa.
El caso por el que se extraditó a Valverde ocurrió en septiembre de 2026. Las víctimas —Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez— fueron asesinadas, mutiladas y enterradas en fosas superficiales en una vivienda de Villa Vatteone, Florencio Varela. Según la investigación, el móvil habría sido el robo de un cargamento de droga o dólares en efectivo.
La captura de «Pequeño J» en Perú fue el resultado de una persecución transnacional. Tras el crimen, el joven huyó a través de Bolivia junto a un cómplice argentino, dejando atrás en un «aguantadero» de Isidro Casanova su pistola calibre .40 y ropa manchada con sangre.
La estructura de la banda y los prófugos
A pesar de la relevancia de esta extradición, la cúpula de la organización sigue en las sombras. La justicia federal mantiene vigentes las órdenes de captura para:
1. Manuel David Valverde Rodríguez: Tío de «Pequeño J», quien alega haber estado en Perú al momento del hecho.
2. Alex Ydone Castillo: Señalado como el presunto dueño de la droga robada y líder de la pirámide narco.
Mientras tanto, la investigación del secretario Calvi sigue sumando piezas: recientemente se identificaron a tres nuevos sospechosos vinculados al traslado y tortura de las menores en la casa donde se cometió el triple femicidio.
