El Gobierno provincial dictó un paquete de medidas de alivio económico que beneficia a usuarios residenciales y comerciales con el objetivo de brindar previsibilidad frente al contexto inflacionario.
A través de un decreto firmado por el gobernador Ricardo Quintela, la provincia de La Rioja estableció el congelamiento de las tarifas de energía eléctrica, agua, transporte e internet en todo el territorio. Esta disposición, que tendrá vigencia hasta el 31 de agosto, busca contener el impacto de la situación económica nacional sobre los servicios básicos, garantizando que el acceso a los mismos sea más accesible para la población.
En lo que respecta al servicio eléctrico, la empresa estatal mantendrá sin cambios el cuadro tarifario que regía al 30 de abril. Esto significa que el precio del kilovatio hora permanecerá inalterado durante los próximos meses, por lo que el monto final de cada factura estará determinado exclusivamente por el nivel de consumo de cada hogar o comercio.
Con esta medida, el Ejecutivo también pretende fomentar un uso más eficiente y responsable de la energía por parte de los ciudadanos. Complementando el alivio en los servicios, el Gobierno dispuso además una bonificación especial para los adjudicatarios de viviendas sociales.
Se trata de una reducción del 20 por ciento en el valor de las cuotas mensuales, beneficio que se extenderá también hasta finales de agosto. De esta manera, se busca aliviar la carga financiera de las familias riojanas en uno de los rubros más sensibles del gasto doméstico.
Este conjunto de decisiones busca otorgar certidumbre y acompañar a los sectores productivos y familiares ante la inestabilidad de los precios. Al fijar los costos de servicios esenciales y reducir el peso de las obligaciones habitacionales, el Ejecutivo provincial apunta a resguardar el poder adquisitivo de la comunidad y asegurar la continuidad de las actividades económicas locales hasta la finalización del periodo estipulado.
