En una entrevista concedida a Víctor Hugo Morales por AM 750, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, dio a conocer detalles de un tenso episodio que protagonizó con el presidente Javier Milei durante una reunión con mandatarios provinciales.
Según relató, el encuentro derivó en un intercambio verbal que rápidamente escaló en intensidad. “Intercambiamos palabras un poco fuertes. Él se molestó, se levantó y se fue”, expresó el mandatario riojano, al describir el momento en que el Presidente abandonó la reunión.

El episodio, que hasta ahora se mantenía en el terreno de los trascendidos políticos, cobra relevancia en el actual contexto. Quintela se encuentra en plena proyección nacional y tiene previsto lanzar su candidatura presidencial el próximo 1° de mayo, en un acto que buscará posicionarlo como una alternativa dentro del peronismo.
La decisión de hacer público este cruce no parece casual. Más allá de no profundizar en los detalles del desacuerdo, el gobernador construye una escena política clara: un enfrentamiento directo con el jefe de Estado en un ámbito institucional, lo que refuerza su perfil como dirigente opositor con capacidad de confrontación.
En ese sentido, la entrevista también funciona como una pieza estratégica. El espacio conducido por Morales, con fuerte llegada a sectores del peronismo, actúa como una plataforma clave para amplificar el mensaje y consolidar su posicionamiento dentro del escenario nacional.
Así, la anécdota trasciende lo anecdótico: se transforma en un gesto político con impacto, que busca mostrar a Quintela como una figura dispuesta a disputar poder en el plano federal.
