El panorama económico de principios de 2026 arroja señales de alerta según los últimos datos oficiales procesados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos.
Durante el mes de febrero, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) experimentó un retroceso del 2,6% en comparación con el mes de enero, lo que representa el peor desempeño registrado para un solo mes desde diciembre de 2023.
Esta caída mensual marca una interrupción en las expectativas de estabilidad y profundiza la preocupación sobre el ritmo de la actividad en el corto plazo.
La tendencia negativa también se manifestó con claridad en la comparación interanual, donde el indicador mostró una baja del 2,1% respecto al mismo periodo de 2025.
Este dato confirma que la economía no solo perdió dinamismo frente al mes anterior, sino que se encuentra operando por debajo de los niveles alcanzados hace un año, consolidando un inicio de primer trimestre complejo para los principales motores productivos del país.
A pesar del marcado descenso en el índice general, el informe del INDEC revela una realidad heterogénea hacia el interior de la estructura productiva. De los quince sectores que integran la medición del EMAE, ocho lograron registrar variaciones positivas durante el segundo mes del año. Esta disparidad indica que, si bien la caída de los sectores mayoritarios o de mayor peso fue lo suficientemente fuerte como para arrastrar el promedio general hacia terreno negativo, existe un grupo de actividades que aún mantiene signos de resiliencia o crecimiento moderado en este contexto.
