En declaraciones recientes, la mujer negó la existencia de delitos sexuales durante el rito de iniciación, calificó los hechos como «juegos de bienvenida» y señaló que la querella persigue un resarcimiento millonario.
Mendoza. – La controversia en torno a las denuncias por presuntos abusos sexuales durante un «bautismo» de iniciación en el Club Alemán de Hockey sumó un nuevo capítulo. La madre de una de las diez jóvenes imputadas rompió el silencio para rechazar las acusaciones, afirmando que los hechos fueron «tergiversados» y que la causa judicial tiene un trasfondo estrictamente monetario.
La mujer, cuya identidad se mantiene en reserva, sostuvo que lo ocurrido durante el torneo de 2023 no constituyó un delito. Según su versión, las actividades denunciadas formaban parte de una tradición de bienvenida para seis jugadoras, y no una acción dirigida contra una sola víctima.
«Se ha brindado una información sesgada. No hubo abuso; de hecho, las pericias señalan que no existió tal acto. Se trató de un contexto de amigas que juegan juntas desde niñas y donde nada fue sin consentimiento», afirmó.
Respecto a los testimonios que mencionan coacción y actos de connotación sexual, la madre de la acusada argumentó que las jóvenes podían retirarse cuando quisieran y que los pedidos, como caminar en cuatro patas, eran parte de consignas lúdicas («como un perrito con un hueso»). Asimismo, negó que las implicadas estuvieran desnudas, asegurando que solo se quedaron en prendas deportivas para cumplir con los juegos en el área de vestuarios.
Uno de los puntos más críticos de su declaración fue la acusación directa hacia los representantes legales de la víctima. Según la mujer, la causa llegó a esta instancia de imputación debido a una supuesta estrategia para obtener un beneficio económico.
* Pretensión económica: Aseguró que la querella solicitó una conciliación obligatoria vinculada a una futura demanda por un monto cercano a los $100 millones.
* Críticas a los abogados: Calificó a los letrados de la contraparte como «conocidos por crear causas en los medios sin sustento jurídico».
* Discrepancia en las pruebas: Mientras que la defensa se apoya en pericias que presuntamente descartan el abuso físico, el abogado de la víctima, Lucas Lecour, sostiene que la Cámara Gesell y los informes psicológicos validan el relato de la denunciante.
El relato de la víctima difiere drásticamente. En su declaración, la joven describió haber sido vendada, obligada a ingerir alimentos a la fuerza y sometida a situaciones de humillación con objetos (como embutidos) colocados entre su ropa interior, todo bajo un clima de comentarios sexualizados.
Por el contrario, la madre de la imputada insistió en que la joven denunciante habría manifestado inicialmente «no querer problemas» y que el relato fue alterado por su entorno familiar y legal. «Son hechos tergiversados. Lo hicieron para pedir dinero», sentenció al concluir su exposición.
Actualmente, la causa cuenta con diez jóvenes imputadas y la justicia mendocina deberá determinar la veracidad de los testimonios y la validez de las pruebas periciales presentadas por ambas partes.
