En una sesión marcada por la tensión, el bloque de La Libertad Avanza y sus aliados impidieron que la Secretaria General y el Vocero presidencial den explicaciones en el Congreso sobre su presunta vinculación con la megaestafa cripto.
La Cámara de Diputados fue escenario de un nuevo capítulo de protección política hacia el círculo íntimo de Javier Milei. En el inicio de la sesión especial, el oficialismo logró abroquelarse para rechazar el tratamiento de tres proyectos de ley que buscaban arrojar luz sobre el oscuro Caso Libra.
La iniciativa, impulsada por Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), pretendía sentar en el recinto a los pilares del esquema de poder actual: Karina Milei y Manuel Adorni.
El rechazo no fue por falta de voluntades, sino por el rigor reglamentario que el Gobierno utiliza como escudo. Pese a que la oposición obtuvo 125 votos positivos frente a 116 negativos, la ausencia de dictamen previo obligaba a alcanzar una mayoría agravada de tres cuartas partes. Esta barrera técnica permitió que los funcionarios señalados por su presunta participación en la trama de la criptoestafa eludieran, al menos por ahora, el deber de rendir cuentas ante la representación popular.
La gravedad de las sospechas no solo alcanza a los secretarios, sino que roza la propia figura del Presidente. Uno de los expedientes rechazados exigía respuestas de Javier Milei sobre registros de mensajería y llamadas con el intermediario financiero Mauricio Novelli, además de investigar posibles cobros provenientes de este empresario.
El silencio del Ejecutivo ante estos señalamientos alimenta la hipótesis de una malversación de la investidura presidencial puesta al servicio de negocios turbios.
Desde la oposición, el diputado Ferraro fue tajante al denunciar una red de encubrimiento que trasciende las fronteras del Palacio Legislativo.
Apuntó directamente contra el Comodoro Py, señalando la parálisis del fiscal Taiano tras quince meses de una investigación que no ha producido una sola citación de relevancia. “A la Justicia le cuesta investigar al poder cuando está en el poder”, sentenció el legislador, subrayando la pasividad oficial ante personajes clave como Morales o Terrones Godoy.
Este bloqueo parlamentario no es una victoria definitiva para el Gobierno, sino una postergación del costo político. Con un número de votos que ya supera al oficialismo en términos simples, la oposición advirtió que en las próximas semanas buscarán el emplazamiento de comisiones para forzar las interpelaciones. Mientras tanto, la pregunta que resuena en los pasillos del Congreso es una sola: si el Presidente y su entorno no tienen nada que ocultar, ¿por qué el pánico a responder preguntas sobre la estafa Libra?
