El gobierno de Lula da Silva presentó un protocolo para investigar crímenes contra periodistas, en un paso inédito para fortalecer la libertad de prensa. En contraste, el presidente Javier Milei pasó más de 14 horas insultado por Twitter a periodistas durante el fin de semana de Pascua.
El gobierno brasileño, encabezado por Luiz Inácio Lula da Silva, formalizó un protocolo nacional para investigar crímenes contra periodistas y comunicadores, en una medida considerada inédita y orientada a fortalecer la libertad de prensa y la democracia. En cambio, en Argentina el presidente Javier Milei profundiza sus ataques contra el periodismo.
En el marco del Día del Periodista en Brasil, celebrado este 7 de abril formalizó el protocolo que protege a los trabajadores de la prensa y comunicación, la iniciativa establece lineamientos claros para prevenir, investigar y sancionar delitos contra trabajadores de prensa, además de garantizar protección inmediata para las víctimas y sus familias.
El ministro de Justicia, Wellington César, subrayó la importancia de la medida al afirmar que “proteger a quienes informan es proteger el corazón de la democracia”. El protocolo se estructura en cuatro ejes: protección de las víctimas, mejora en las investigaciones, preservación de pruebas y atención especializada.
En contraste, en Argentina volvió a escalar la tensión entre el Gobierno y el periodismo. Durante el fin de semana largo de Pascuas, el presidente Javier Milei desplegó una intensa actividad en la red social X, con un total de 86 publicaciones propias dirigidas contra periodistas y medios, a las que se sumaron 874 republicaciones de mensajes en el mismo tono.
Según un relevamiento, más del 90% de sus intervenciones estuvieron orientadas a cuestionar al periodismo. En total, su actividad en la plataforma alcanzó las 14 horas y 23 minutos de conexión en apenas cuatro días.
El mandatario intensificó los reposts con acusaciones y descalificaciones que, en muchos casos, no distinguieron entre los medios involucrados en la investigación y otros ajenos a la denuncia. En ese contexto, Milei replicó una publicación de Daniel Parisini, conocido como “Gordo Dan”, en la que se proponía declarar al periodismo como una “organización terrorista”. Además, sostuvo que existe una supuesta “asociación ilícita” entre columnistas, editores y propietarios de medios críticos.
