En un contexto económico desafiante, la educación financiera deja de ser opcional y se vuelve clave para tomar decisiones informadas y dejar de ‘correr detrás del dinero’, dijo Florencia Bazán, licenciada en Comunicación Social y especialista en educación financiera, en diálogo con la Agencia de Noticias La Rioja.
«La educación financiera es una herramienta imprescindible y una habilidad que, cuanto antes se adquiere, mejor”, afirmó Bazán. Según la especialista, permite planificar la vida que uno quiere vivir y tomar decisiones conscientes sobre el dinero, que hoy ya no es solo billetes, sino que circula en billeteras virtuales, tarjetas y distintos instrumentos, con sus beneficios y riesgos.
“Es importante entender que el dinero es una herramienta, no un objetivo en sí mismo. Su función es ayudarnos a cumplir nuestros objetivos, y debe ser uno mismo quien decida cómo quiere vivir”, explicó Bazán.
- Rompiendo mitos sobre la educación financiera
A menudo, la educación financiera parece un conocimiento lejano o complicado, porque se asocia únicamente con finanzas avanzadas. Sin embargo, Bazán aclaró “no es complejo y tiene que ver con la vida cotidiana, con los hábitos financieros que tenemos y cómo manejamos nuestro dinero día a día”.
Bazán plantea un desafío central: “¿Estamos viviendo la vida que queremos o simplemente corriendo detrás del dinero? Muchas veces nos comparamos con otros para medir lo propio, pero si uno tiene objetivos claros, tiene un norte a seguir y deja de ser un ‘zombie financiero’”. Este concepto se refiere a quienes viven endeudados o pensando constantemente en cómo pagar deudas, sin planificar ni priorizar sus metas.
- Educación financiera para todos
“La educación financiera es para todos”, aseguró Bazán. Si bien los contenidos deben adaptarse según la edad, todos pueden aprender a gestionar mejor sus recursos. En el caso de la infancia, el aprendizaje se aborda en conjunto con la familia “Es un trabajo en equipo. Toda la familia puede aprender y generar un cambio en el hogar”, subrayó.
- Cómo aplicar la educación financiera
Para aprovechar la educación financiera, Bazán indicó que los conocimientos en educación financiera son personalizados y se amoldan a los objetivos y la relación individual con el dinero. “Primero hay que definir nuestro vínculo con el dinero y los objetivos que queremos cumplir, y luego entender la mecánica de su uso”, señaló.
- Gastos hormiga: cómo identificarlos
Uno de los campos de acción de la educación financiera se puede identificar en los llamados “gastos hormiga” pueden parecer pequeños, pero con el tiempo afectan significativamente las finanzas.
“La mejor forma de identificarlos es anotar todos los gastos diarios, desde los más pequeños hasta los más grandes. Al cabo de 21 días se incorpora el hábito, y en un mes se puede reconocer qué gastos son innecesarios”, explicó Bazán.
Esto no significa eliminarlos de inmediato, sino disponer de la información necesaria para tomar decisiones conscientes.
“La educación financiera no se trata solo de números, sino de tener claridad sobre cómo queremos vivir y de tomar decisiones que nos acerquen a nuestros objetivos”, concluyó Bazán.
- «Finanzas con Flora»: Educando a las nuevas generaciones
Bazán subraya que la educación financiera debe comenzar lo antes posible. En este marco, presentó «Finanzas con Flora», un proyecto diseñado para niños de entre 5 y 10 años que utiliza cuentos, recursos lúdicos e inteligencia artificial para enseñar conceptos básicos.
A través de herramientas como la «lupa mágica», los niños aprenden a distinguir entre un deseo y una necesidad, una pregunta que, según la licenciada, debería acompañarnos durante toda la vida. «La educación financiera es una herramienta para cumplir sueños; no queremos bloquear la capacidad de soñar de los chicos, sino darles el mapa para alcanzarlos», afirmó.
- Un marco legal en La Rioja
Finalmente, la experta celebró que La Rioja ya cuente con una Ley de Educación Financiera, la cual se encuentra en etapa de reglamentación para ser implementada en las escuelas secundarias, con la proyección de extenderse a todos los niveles educativos.
De este modo, la educación financiera se presenta como un conjunto de conocimientos que va más allá del orden contable: su objetivo es alcanzar la libertad financiera y reducir el estrés que una mala administración del dinero genera en la salud y en la vida familiar.
