El reciente estallido del conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán ha generado un cimbronazo inmediato en el mercado energético global, empujando al alza el precio del petróleo a nivel internacional.
Argentina no ha quedado al margen de esta tendencia y las estaciones de servicio locales ya reflejan el impacto: desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero, el litro de nafta ha sufrido incrementos promedio de hasta un 25%, con proyecciones que sugieren que la escalada de precios podría continuar en el corto plazo.
De acuerdo con un relevamiento realizado por surtidores.com.ar, la nafta súper lideró las subas con un salto del 24,2%, mientras que la versión premium se ajustó un 19,62%. Por el lado del diésel, el gasoil común subió un 24,55% y el premium un 22,03%. Esta aceleración se hace evidente al observar la evolución de los precios en lo que va de 2026; por ejemplo, el litro de nafta súper pasó de costar $1.566 en enero a $1.999 en marzo, mientras que la opción premium trepó de $1.780 a $2.207 en el mismo período. El gasoil premium, por su parte, ya se ubica en los $2.271 por litro este mes.
Esta actualización tarifaria se traduce directamente en un mayor costo para llenar el tanque, dependiendo del segmento del vehículo. Para un auto compacto como el VW Gol (55 litros), cargar con súper demanda hoy $107.946, mientras que para un Peugeot 208 (47 litros) el costo es de $93.953. En el segmento de las SUV y camionetas, que suelen requerir combustibles de mayor octanaje o tecnología, las cifras son más elevadas: completar el tanque de una Toyota Corolla Cross con nafta premium cuesta $103.729, mientras que para una Ford Ranger la cifra asciende a $176.560.
En el caso de las pick-ups gasoleras, como la Volkswagen Amarok, llenar el tanque con diésel premium requiere una inversión de $181.860, reflejando la compleja realidad que enfrentan los conductores ante la inestabilidad geopolítica actual.
