El conflicto se centra en la fuerte caída del salario docente, que según los sindicatos acumula una pérdida cercana al 40% en los últimos dos años. En este contexto, exigen la urgente reapertura de paritarias, que no se convocan desde octubre de 2024, y una recomposición salarial que permita recuperar lo perdido frente a la inflación.
Además del reclamo salarial, los docentes demandan la implementación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario (Ley 27.795), sancionada en 2025. Esta norma, que logró superar un veto presidencial, establece mayores recursos para las universidades públicas, impactando no solo en los salarios, sino también en el funcionamiento general del sistema, incluyendo becas, investigación y gastos operativos.
Desde el Gobierno nacional, analizan una propuesta de aumentos en tramos, tal como lo anticipó el jefe de Gabinete Manuel Adorni. Sin embargo, según trascendió, esta iniciativa no contempla la recuperación del poder adquisitivo perdido durante 2024, lo que mantiene la tensión con los gremios.
La medida de fuerza se da luego de un paro de cinco días realizado entre el 16 y el 20 de marzo, y dejará nuevamente sin clases a las universidades públicas durante la última semana del mes. A esto se suma que el jueves y viernes posteriores serán feriados por Semana Santa, por lo que la interrupción de actividades se extenderá aún más.
En caso de no haber respuestas por parte del Gobierno ni avances en la aplicación de la ley, los gremios ya anticiparon nuevas acciones: una Marcha Federal el 23 de abril y otro paro en la semana del 27. La protesta cuenta también con el respaldo de rectores de universidades nacionales, quienes reiteraron la necesidad de garantizar el financiamiento para sostener el sistema educativo público.
Sindicatos de la UNLaR adhieren
En el marco del paro nacional universitario por 72 horas, los sindicatos de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) confirmaron su adhesión a la medida de fuerza y anunciaron un cese total de actividades durante la semana en la Casa de Altos Estudios.
Tanto desde SIDIUNLaR como desde ARDU adelantaron que no habrá clases ni tareas académicas entre el lunes 30 de marzo y el miércoles 1° de abril, en línea con el reclamo nacional por recomposición salarial y mayor financiamiento para el sistema universitario.
Además de acompañar la protesta, los gremios locales alertaron sobre la delicada situación que atraviesa el sector docente. “La situación es muy dura y crítica”, expresó Diego Morales, secretario general de SIDIUNLaR, quien puso el foco en el deterioro de los salarios.
Comunicado del CIN
Tras dos jornadas de debate en la ciudad de Santa Rosa, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) difundió un comunicado en el que calificó como “crítica” la situación presupuestaria del sistema universitario argentino.
En el documento final, el CIN advirtió que las transferencias a las universidades nacionales registran una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026, lo que implica una reducción inédita de los recursos disponibles y compromete el funcionamiento de las instituciones.
En cuanto a los salarios, el organismo señaló que entre noviembre de 2023 y febrero de 2026 los ingresos de docentes y no docentes aumentaron un 158%, muy por debajo de la inflación del período, que alcanzó el 280%. Esta brecha representa una pérdida del poder adquisitivo cercana al 32%, equivalente a unos 7,3 salarios mensuales.
El informe también alerta sobre el deterioro en los gastos de funcionamiento. Según detallaron, las partidas no superaron en ningún mes el 64% de los niveles de enero de 2023 y actualmente se ubican en torno al 40%, lo que implica la pérdida de casi nueve meses de transferencias en términos reales.