La industria argentina atraviesa un escenario crítico desde diciembre de 2023, con la pérdida de más de 100 mil puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos. Así lo señala un informe del Grupo Atenas, que advierte sobre el impacto estructural que este retroceso tiene en el entramado productivo del país.
De acuerdo al estudio, se contabilizan 104.063 empleos perdidos, de los cuales 72.955 corresponden a puestos directos y 31.108 a trabajos indirectos vinculados a sectores como insumos, logística, comercio y construcción. El dato refleja no solo una contracción del empleo industrial, sino también el efecto multiplicador negativo que genera en otras áreas de la economía.
Los economistas Martín Pollera y Mariano Macchioli responsables del informe, subrayan que la industria cumple un rol central dentro de la estructura productiva. En ese sentido, explican que cada empleo industrial activa una red amplia de actividades económicas, por lo que su caída impacta de manera transversal en el conjunto del sistema.
El documento también advierte sobre las dificultades para revertir esta tendencia. Entre los principales problemas se destacan la obsolescencia de las instalaciones, el deterioro del capital humano técnico y un clima adverso para la inversión. A esto se suma la inestabilidad macroeconómica, que según el informe responde a cambios constantes en las reglas de juego y desalienta la planificación a largo plazo.
En paralelo, datos del INDEC muestran que más del 50% de los industriales identifica la falta de demanda como el principal obstáculo para aumentar la producción. El Indicador de Confianza Empresarial manufacturero se ubicó en -18,7% en febrero, lo que, si bien representa una leve mejora respecto a meses anteriores, continúa en niveles negativos.
La debilidad del consumo interno aparece como el factor dominante para el 51,9% de los empresarios, seguido por la competencia de productos importados y la incertidumbre económica. En este contexto, el clima en el sector se mantiene cauteloso: el 64% de los industriales califica la situación como “normal”, mientras que casi un 30% la considera negativa.
El panorama financiero tampoco resulta alentador. Más de un tercio de los empresarios señala dificultades para acceder al crédito, en un escenario donde la mayoría percibe su situación financiera como estable, pero con riesgos latentes.
En el plano social, el informe revela un dato significativo: el 56% de los encuestados considera necesario implementar políticas de estabilidad económica que fortalezcan la industria nacional y promuevan la generación de empleo. En contraste, solo un 23% respalda la continuidad del modelo actual.
