El deterioro en la capacidad de pago de las empresas argentinas empieza a encender señales de alarma en el sistema financiero. Según un informe del Banco Provincia, una de cada ocho firmas presenta atrasos superiores a 90 días en sus créditos, lo que equivale al 12,5% del total y marca un fuerte incremento respecto al año anterior.
El dato refleja una dinámica contradictoria: mientras el crédito a empresas creció con fuerza durante el último año, también aumentaron los incumplimientos. En términos absolutos, más de 35.000 compañías registran algún tipo de atraso en el pago de sus obligaciones. Si se suman aquellas con demoras de entre 30 y 90 días, el porcentaje asciende al 16,5%, lo que anticipa un posible agravamiento del escenario.
El informe advierte que el problema impacta especialmente en las pequeñas y medianas empresas. A diferencia de las grandes firmas -que concentran la mayor parte del financiamiento y mantienen niveles de mora relativamente bajos-, el segmento pyme muestra un deterioro acelerado. En este grupo, la irregularidad casi se duplicó en el último año, acercándose a los dos dígitos y reflejando mayores dificultades para sostener el financiamiento.
La estructura del crédito también expone una fuerte concentración: el 1% de las empresas absorbe el 75% del total prestado, mientras que el 5% explica más del 90% de los créditos. Esta situación distorsiona los indicadores generales y tiende a ocultar la fragilidad del resto del entramado productivo, donde los atrasos son cada vez más frecuentes.
El deterioro en la cadena de pagos se extiende a todos los sectores y regiones del país. Rubros como hoteles y restaurantes lideran los niveles de mora, seguidos por actividades como pesca, textil y calzado. Incluso sectores con crecimiento, como el agro o la energía, registran un aumento en las irregularidades, lo que evidencia que la mejora en la actividad no alcanza para sostener la solvencia financiera.
A nivel territorial, el informe señala que la mora creció en todas las provincias. Entre los mayores incrementos aparecen distritos como Santa Cruz, La Rioja y Chubut, mientras que en algunas jurisdicciones los niveles ya resultan críticos, con más de una de cada cinco empresas en situación irregular.
El crecimiento del crédito, que durante 2025 registró una expansión significativa en términos reales, permitió sostener el nivel de actividad económica. Sin embargo, esa misma expansión convive ahora con un aumento de los incumplimientos, en un contexto de tasas elevadas y rentabilidad ajustada, especialmente para las firmas más pequeñas.
Desde el Banco Provincia advierten que la extensión de los atrasos a un número creciente de empresas puede derivar en un efecto dominó sobre la cadena de pagos. En ese sentido, sostienen que la recuperación dependerá de una mejora en los ingresos y las ventas, así como de una estabilización de los niveles de mora.
El informe concluye que sin una recomposición del poder de compra y de la actividad, las posibilidades de recuperación económica seguirán siendo limitadas.
