Según los últimos datos oficiales del INDEC, el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas registró un incremento del 4,1% durante el segundo mes del año. Esta suba responde a la dinámica que se está manejando desde la asunción del Gobierno de Javier Milei.
El costo de vida para las familias riojanas sumó una nueva presión en febrero. El INDEC confirmó que la canasta de alimentos mantuvo su tendencia alcista con un aumento del 4,1%, consolidando un escenario de pérdida de poder adquisitivo que se siente con fuerza en las góndolas locales.
Este incremento es el resultado directo de las decisiones del Gobierno Nacional de liberar los precios de la economía y eliminar los programas de control, permitiendo que la inercia inflacionaria impacte sin escalas en los productos de primera necesidad.
Para la provincia, donde el consumo interno es el motor de la economía, estas cifras oficiales reflejan una realidad compleja: llenar el changuito cuesta cada vez más, mientras los salarios intentan seguirle el ritmo a una inflación que, bajo las nuevas directrices nacionales, no da tregua al bolsillo de los trabajadores.
