El aumento de los impagos en créditos a familias encendió alarmas en la economía. Con niveles que superan el 10%, advierten que el problema ya tiene características estructurales y se extiende a bancos y billeteras virtuales. El Congreso analiza iniciativas de planes de desendeudamiento.
La morosidad dejó de ser un indicador técnico para convertirse en una señal de alarma estructural en la economía argentina. Con los impagos en créditos a familias por encima del 10%, el sistema financiero atraviesa un umbral crítico: el nivel a partir del cual el problema deja de ser manejable y comienza a adquirir características sistémicas.
Según un informe de la consultora 1816, elaborado con datos de la Central de Deudores del Banco Central, la irregularidad en los préstamos a familias alcanzó en enero el 10,6%, tras subir 1,3 puntos porcentuales respecto de diciembre. El relevamiento destaca que la mora crece de manera sostenida desde octubre de 2024 y ya se ubica en niveles no vistos en más de dos décadas.
El fenómeno es generalizado. Las 25 principales entidades financieras del país registraron incrementos en la mora de créditos a hogares, lo que sugiere que se trata de un problema macroeconómico y no de políticas aisladas de cada banco. En paralelo, el deterioro también impacta en billeteras virtuales y plataformas de financiamiento, donde el acceso rápido al crédito amplificó el nivel de endeudamiento.
La situación es aún más crítica en el segmento no bancario. Allí, la irregularidad supera el 27%, con tasas significativamente más altas. Mientras un préstamo personal en bancos presenta una Tasa Nominal Anual cercana al 70%, en entidades no financieras la Tasa Efectiva Anual puede alcanzar el 251%, profundizando el riesgo de incumplimiento.
Otros indicadores refuerzan el diagnóstico: la mora en préstamos personales ya ronda el 12%, en tarjetas de crédito el 8,5% y en adelantos en cuenta cerca del 5%. Desde el sector advierten que estos niveles continuaron en alza durante los primeros meses del año.
Congreso: buscan tratar un plan de desendeudamiento
Frente a este escenario, comenzaron a impulsarse iniciativas legislativas orientadas a aliviar la situación de las familias. Los diputados de Unión por la Patria Natalia Zaracho e Itai Hagman presentaron el proyecto de Régimen Esencial para el Desendeudamiento (RED), que propone auditar y reestructurar deudas de hogares en situación crítica.
En la misma línea, la diputada Roxana Monzón impulsó el Programa Nacional de Alivio Financiero y Desendeudamiento Familiar, mientras que Guillermo Michel promovió una iniciativa para que sectores vulnerables accedan a créditos de ANSES que permitan cancelar deudas con tarjetas y plataformas.
El avance de estos proyectos refleja la creciente preocupación por un fenómeno que ya no es aislado, sino que se consolida como uno de los principales problemas económicos y sociales del país.
