El ministro de Hacienda y Finanzas de La Rioja, Fabián Blanco, trazó un panorama complejo sobre la situación económica provincial y advirtió que la mayor parte de los ingresos se destinan al pago de salarios estatales. Según detalló, cerca del 90% de los recursos coparticipables se utilizan para cumplir con estas obligaciones, lo que deja un margen muy reducido para el funcionamiento del Estado.
El funcionario remarcó que, pese a este escenario ajustado, los sueldos de los trabajadores públicos están garantizados gracias a la administración de los recursos provinciales. Sin embargo, reconoció que el contexto financiero es delicado y está fuertemente condicionado por la deuda que mantiene el Gobierno nacional con la provincia.
En ese sentido, Blanco señaló que La Rioja reclama fondos adeudados desde 2023, los cuales —de ser percibidos— permitirían mejorar significativamente la situación económica local. Incluso, sostuvo que con esos recursos adicionales se podrían analizar mejoras salariales más importantes.
Además, el ministro aseguró que, en medio de este panorama, la gestión priorizará áreas esenciales como salud, educación y seguridad, buscando sostener los servicios básicos mientras se atraviesa la actual coyuntura económica.
De esta manera, el titular de Hacienda dejó en claro que la provincia enfrenta un escenario financiero desafiante, donde el peso de la masa salarial condiciona gran parte de las decisiones de gestión.
