La investigación judicial por el uso de fentanilo contaminado en Argentina continúa avanzando y suma derivaciones en la provincia de La Rioja, donde se iniciaron actuaciones vinculadas a la distribución de este medicamento adulterado.
El caso, que ya es considerado uno de los mayores escándalos sanitarios recientes del país, se centra en la circulación de partidas de fentanilo un potente opioide de uso hospitalario que habrían estado contaminadas con bacterias, provocando un elevado número de víctimas fatales. Hasta el momento, se registran al menos 111 muertes y decenas de pacientes afectados que lograron sobrevivir tras recibir el fármaco.
En territorio riojano, las autoridades sanitarias confirmaron el secuestro de cerca de 200 ampollas presuntamente vinculadas a los lotes investigados. No obstante, se informó que no se han detectado fallecimientos asociados a estos productos en la provincia.
Las ampollas bajo sospecha habrían sido elaboradas por las firmas HLB Pharma Group y Laboratorios Ramallo, actualmente bajo investigación judicial tras detectarse contaminación bacteriana en los lotes distribuidos en distintos centros de salud del país.
La causa principal tramita en la Justicia Federal y está a cargo del juez Ernesto Kreplak, quien dispuso nuevas pericias técnicas y el análisis de historias clínicas adicionales con el objetivo de determinar responsabilidades y dimensionar el impacto sanitario del caso.
En este contexto, la Justicia riojana también avanzó con requerimientos dirigidos a directivos vinculados a los laboratorios involucrados, en línea con la investigación nacional que busca esclarecer la cadena de producción, distribución y control del medicamento.
El caso expone posibles fallas estructurales en los mecanismos de control sanitario y continúa generando preocupación tanto en el ámbito judicial como en el sistema de salud, mientras se profundizan las investigaciones para determinar el alcance total de la tragedia.
