La medida es en reclamo por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y la convocatoria a paritarias. En La Rioja adhieren docentes de la UNLaR, UNdeC y la UTN.
La docencia universitaria de todo el país iniciará una semana de paro desde el lunes 16 hasta el 21 de marzo, en el marco de un plan de lucha impulsado por el Frente Sindical de las Universidades Nacionales, que nuclea a las principales federaciones docentes y no docentes del sistema público. La medida de fuerza responde al conflicto salarial que atraviesa el sector y a la compleja situación presupuestaria que enfrentan las universidades nacionales.
El paro tendrá alcance en todas las casas de estudio del país y en la provincia de La Rioja impactará en la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR), la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Regional La Rioja y la Universidad Nacional de Chilecito, donde los gremios docentes confirmaron su adhesión. Como consecuencia, durante la semana no habrá dictado de clases en estas instituciones.
El reclamo principal de los docentes está vinculado con la falta de aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y la ausencia de una recomposición salarial acorde al proceso inflacionario que atraviesa el país. Desde el Frente Sindical sostienen que la situación salarial de los trabajadores del sector se deterioró de manera significativa en los últimos años.
En ese sentido, el sindicato SIDIUNLAR, que representa a docentes de la UNLaR, expresó públicamente los motivos de su adhesión al paro. “Desde el 2023 a la fecha los docentes universitarios hemos perdido el 55 % del poder adquisitivo y ante eso el Gobierno ofrece un aumento del 12 % anual en tres cuotas. Es insostenible”, señalaron desde el gremio a través de sus redes sociales.
Además, desde la organización sindical advirtieron que la crisis no solo afecta a los trabajadores sino también al funcionamiento del sistema universitario. “Este ajuste afecta directamente la calidad educativa y el futuro de nuestras universidades”, remarcaron.
El Frente Sindical también advirtió que el actual ciclo lectivo podría verse seriamente afectado si no se resuelve el conflicto. Entre los principales puntos del reclamo figuran la convocatoria urgente a paritarias, una recomposición salarial real, el financiamiento de becas estudiantiles y proyectos de ciencia y desarrollo, además de mayores fondos de funcionamiento para las universidades en todo el país.
Cabe señalar que la medida está dirigida específicamente al dictado de clases, por lo que las mesas de exámenes finales no se verán afectadas. De esta manera, los estudiantes podrán rendir en las fechas ya establecidas sin perder sus turnos.
Por su parte, en la Universidad Nacional de Chilecito se prevé la realización de actividades de visibilización del conflicto durante la semana, con el objetivo de informar a la comunidad universitaria y a la sociedad sobre la situación que atraviesa el sistema educativo superior.
El conflicto entre el Gobierno nacional y el sector universitario se arrastra desde el año pasado, cuando las universidades realizaron movilizaciones masivas en todo el país por el atraso en las transferencias presupuestarias. En ese contexto, el Congreso sancionó una ley destinada a recomponer salarios y garantizar el financiamiento del sistema, aunque posteriormente fue vetada por el Poder Ejecutivo.
Si bien el Congreso insistió con la norma y logró revertir el veto presidencial, su implementación aún no se concretó. Incluso existe un fallo judicial que obliga al Ejecutivo a aplicar la ley, aunque hasta el momento no se registraron avances en ese sentido.
Ante este escenario, desde los gremios advierten que, si no hay respuestas concretas por parte del Gobierno nacional, las medidas de fuerza podrían profundizarse en las próximas semanas. Incluso no se descarta la posibilidad de convocar a un paro por tiempo indeterminado, lo que pondría en riesgo el normal desarrollo del primer cuatrimestre en las universidades públicas del país.
