La investigación judicial por presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) sumó un nuevo capítulo luego de que el fiscal federal Rívolo solicitara la indagatoria de Daniel Díaz, jefe de Sistemas de la Suizo Argentino. La medida se vincula con la supuesta negativa del funcionario informático a restablecer claves de acceso a correos corporativos requeridos por la Justicia, considerados una pieza clave para avanzar en el expediente.
La causa que investiga presuntas irregularidades en el sistema de provisión de medicamentos al Estado registró un nuevo avance judicial. El fiscal federal Carlos Rívolo pidió la indagatoria de Daniel Díaz, jefe de Sistemas de Droguería Suizo Argentina S.A., por haberse negado presuntamente a realizar el blanqueo de claves de directivos de la empresa, lo que habría impedido a la Justicia acceder a correos electrónicos corporativos solicitados en el marco de la investigación.
Según el planteo del fiscal, esa negativa habría obstaculizado el acceso a información considerada relevante para el desarrollo del expediente. Los correos electrónicos de los directivos eran requeridos por los investigadores con el objetivo de analizar comunicaciones internas que podrían aportar datos sobre el vínculo entre la empresa y contrataciones investigadas dentro de la ANDIS.
El pedido de indagatoria se enmarca en un expediente derivado de la causa principal que analiza posibles irregularidades en el funcionamiento del organismo estatal. En ese contexto, la Justicia busca determinar si existieron maniobras destinadas a entorpecer el acceso a información clave para el avance del caso.
La investigación también pone la lupa sobre la relación comercial entre Droguería Suizo y contrataciones realizadas por la Agencia Nacional de Discapacidad. La empresa pertenece a la familia Kovalivker, un grupo empresario que controla la firma desde hace décadas.
Dentro de ese entramado aparece el empresario Jonathan Simón Kovalivker, uno de los accionistas de la compañía junto a su padre, Eduardo Kovalivker, y otros integrantes del grupo familiar. Según la investigación, el empresario habría ocupado una posición estratégica en el vínculo entre la droguería y el organismo estatal.
Para los investigadores, el acceso a los correos corporativos podría resultar clave para reconstruir decisiones internas de la compañía, posibles contactos con funcionarios y la dinámica de las contrataciones bajo análisis. El avance de esta línea del expediente podría aportar elementos determinantes para establecer si existieron irregularidades en el sistema de provisión de medicamentos al Estado.
