La abogada argentina Agostina Páez enfrentará un juicio en Río de Janeiro luego de que la Fiscalía local elevara la causa en su contra por el delito de injuria racial y rechazara el pedido de su defensa para que pueda regresar a Argentina mientras continúa el proceso judicial.
El Ministerio Público brasileño resolvió desestimar la solicitud presentada por los abogados de Agostina, quienes habían pedido que la joven pudiera volver a su país amparándose en el Tratado de Transferencia de Personas Condenadas entre ambos Estados. La defensa sostenía que la acusada podría seguir el proceso judicial -e incluso cumplir una eventual condena- desde Argentina. Sin embargo, la Fiscalía consideró que autorizar su salida “perjudicaría el normal avance de la causa y debilitaría los controles jurisdiccionales”, por lo que solicitó que se rechacen todos los planteos de la defensa y que el expediente avance hacia la audiencia de instrucción y el juicio oral.
La causa se originó el 14 de enero en un bar del barrio de Ipanema. De acuerdo con los videos que circularon posteriormente, un hombre habría realizado un gesto obsceno hacia la abogada, quien respondió imitando a un mono. Para la Fiscalía, esa reacción constituye un acto racista, motivo por el cual se la imputó por injuria racial, un delito que en Brasil prevé penas de entre dos y cinco años de prisión.
El 5 de febrero, la Justicia brasileña dictó su arresto preventivo y dispuso la colocación de una tobillera electrónica al considerar que existía riesgo de fuga. Tras conocerse esa decisión, ella difundió un video en el que denunció que se estaban vulnerando sus derechos y expresó su preocupación por la situación que atraviesa. “Estoy desesperada y muerta de miedo”, afirmó entonces.
Con la decisión de la Fiscalía de avanzar con el proceso judicial en Brasil, la abogada permanecerá en ese país hasta que se desarrollen las instancias del juicio.
