El indicador de la UIA demostró resultados negativos, sobre todo en las PyMES que fueron el sector más afectado.
El MDI (Monitor de Desempeño Industrial) de la Unión Industrial Argentina (UIA) se encuentra en 36,5 puntos en enero de 2026, muy abajo del umbral de expansión de 50 puntos, según se supo a partir de este informe de la primera encuesta del año elaborado por el Centro de Estudios de UIA (CEU-UIA).
El indicador acumuló su decimoquinto relevamiento consecutivo en zona de contracción, y registro una caída de 7,5 puntos porcentuales respecto del trimestre anterior y de 5,6 p.p en término interanuales.
El relevamiento se realizó entre el 2 y el 16 de febrero de 2026, con la participación de 644 empresas con sus diversas actividades, regiones y tamaños, en conjunto con ADIMRA y FISFE.
El 53,3% de las empresas encuestadas registró una caída en su nivel de producción en comparación con el promedio del cuatro trimestre de 2025, mientras que solo el 13,0% reportó aumentos.

El índice que se dio a conocer de producción, de diferentes empresas con subas y con caídas, se ubicó en -40,3 p.p., profundizando el retroceso observado en los últimos relevamientos.
En materia de ventas internas, el contexto fue aún más desfavorable ya el 54,7% de las firmas reportó bajas, el tercer valor más elevado de toda la historia, frente a solo el 13,3% que registró aumentos.
El índice de difusión de ventas internas se ubicó en -41,4 p.p.
En el ámbito empleo se registró que el 22,2% de las empresas tuvieron que reducir su plantel de empleados durante enero. Entre las firmas con reducción de personal, la mitad recurrió directamente a la desvinculación de los trabajadores. El 41,4% ajustó mediante reducción de turno laborales y el 22,9% implementó suspensiones.
De acá a los próximos doce meses, el 26,0% de las empresas prevé una nueva reducción del plantel, frente al 19,4% que anticipa incorporaciones.
Las PyMES fueron el sector más golpeado en producción y ventas: el informe muestra una amplia diferencia según el tamaño de las empresas. Para la producción, el índice dado a conocer fue de -43,3 p.p. en micro y pequeñas, frente a -34,8 p.p. para medianas y grandes. En cuanto a ventas internas, la brecha fue aún mayor: -46,5 p.p. para micro y pequeñas versus -30,8 p.p. para medianas y grandes.
En empleo se observó la situación inversa: las medianas y grandes registraron un impacto negativo mayor, de -18,5 p.p., frente a -13,3 p.p. en micro y pequeñas. El informe atribuye esto a un menor margen de ajuste por otras vías en las empresas de mayor tamaño.
Además, el informe indica que todos los sectores industriales que fueron relevados mostraron un MDI por debajo de 50, es decir, en zona de contracción. Los valores más bajos se registraron en Productos Textiles (23,1 puntos), Papel y Madera (30,1) y Confecciones, Cuero y Calzado (30,2).
Los sectores con mejor desempeño relativo fueron Metalmecánica (40,9), Alimentos, Bebidas y Tabaco (40,6) y Productos Químicos y Petroquímicos (40,3), aunque todos permanecen en zona de contracción.
Casi la mitad de las empresas tuvo atrasos en pagos
El 45,6% de las firmas reportó dificultades para afrontar al menos uno de los siguientes compromisos: salarios, proveedores, compromisos financieros, servicios públicos e impuestos.
Las mayores complicaciones se concentraron en el pago de impuestos (33,2%) y proveedores (31,9%). El 5,4% presentó atrasos en la totalidad de los pagos relevados.
Entre las principales consecuencias, el 39,8% de las empresas con atrasos señaló el pago de intereses y mayores costos financieros, y el 38,1% indicó el aumento del endeudamiento o la necesidad de financiamiento a corto plazo.
La demanda interna lidera las preocupaciones; crecen las inquietudes por importaciones
El 46,1% de las empresas identificó la caída de la demanda interna como su principal desafío. En segundo lugar se ubicó el aumento de costos, con el 19,7%, con el costo laboral como el componente más señalado (49,6% dentro de ese grupo).
En tercer lugar, con el 19,4%, aparece la dificultad para competir con bienes importados, un ítem que no registraba menciones en el relevamiento de octubre de 2024 y que creció de manera sostenida en un contexto de mayor apertura comercial y apreciación cambiaria.
Capacidad instalada y expectativas, también a la baja
La utilización de la capacidad instalada promedió el 52,0% en enero. El 72,4% de las firmas operó por debajo de su nivel considerado óptimo, y el 70,4% proyecta alcanzar ese umbral recién en el segundo semestre de 2026.
Las expectativas para los próximos doce meses también mostraron una moderación respecto al relevamiento anterior. El 47,8% de las empresas prevé una mejora en su situación económica propia, frente al 60,4% del trimestre anterior; el 41,0% anticipa mejoras en su sector de actividad (contra 57,0%); y el 51,0% espera un mejor contexto económico nacional (frente al 68,6%).
