Desde los distintos gremios que habitan los docentes universitarios acordaron con urgencia llevar adelante una jornada de paro en respuesta de la crisis, sin freno para el sector universitario desde la asunción del gobierno libertario.
La Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) anunció una semana de paro desde el 16 de marzo. «El inicio de las actividades académicas nos enfrenta a una situación muy compleja, derivada de la no resolución de las cuestiones que pusieron en crisis a las universidades desde que asumió Milei» declaró en un medio nacional Federico Montero, profesor de la UBA y referente de CONADU en Buenos Aires.

Estas medidas de paro, se encuadran con el intento del Gobierno por reformar la Ley de Financiamiento Universitario aprobada en 2025 y aún nunca cumplida. «Tomamos como punto de partida la voluntad de pelear para defender lo que ganamos y de no dar el brazo a torcer», sostuvo Montero.
En la reunión del viernes 27 hubo un plenario en el que diversos gremios universitarios llegaron a la decisión de convocar a una semana de paro, como primer paso de un plan de acción que podría continuar por tiempo indeterminado sino se cumple la ley. Así advirtieron a la comunidad que el cuatrimestre peligra.
«Este proyecto de modificación de la ley es una burla a la docencia que se ha formado para ocupar puestos, que realiza investigaciones reconocidas en todo el mundo, pero hoy asiste a un deterioro de su vida cotidiana, recurriendo al multiempleo y al endeudamiento como forma de sobrevivir», expresó Clara Chavelier, Secretaria General de CONADU.
Pablo Perazzi, secretario general de FEDUBA, explicó que el paro desde el 16 al 22 de marzo está confirmado, pero habrá más medidas si avanza el proyecto de reforma de la ley de financiamiento. Porque «la nueva ley es una porquería», sostuvo y afirmó que si se convoca el tratamiento del proyecto en cámaras legislativas «se activaría un paro con probable concentración frente al Congreso de la Nación».
