En Argentina se confirmaron 211 casos de botulismo del lactante entre el 1° de enero de 2019 y el 31 de diciembre de 2025, según datos notificados hasta el 26 de enero de 2026. La información surge del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN).
Durante el período analizado se registraron 446 casos sospechosos, de los cuales 211 fueron confirmados. El botulismo es una enfermedad paralizante causada por neurotoxinas producidas por una bacteria formadora de esporas que se encuentra en suelos vírgenes y cultivados, así como en sedimentos marinos y lacustres.
De acuerdo con el BEN, la enfermedad se clasifica en tres formas según el origen del contagio: botulismo alimentario, asociado al consumo de alimentos contaminados; botulismo por heridas, cuando la bacteria ingresa al organismo a través de lesiones; y botulismo del lactante, que se produce por la ingesta de esporas.
El informe epidemiológico señala que, a partir de 2021, comenzó a observarse una tendencia creciente en los casos confirmados. En 2023 se registraron 37 casos; en 2024, 33; y en 2025, 44, el valor más alto del período reciente.
En términos regionales, el 80% de los casos confirmados se concentró proporcionalmente en tres regiones del país: Centro (30%), Sur (28%) y Cuyo (21%).
En cuanto a la distribución por edad, el 93% de los casos correspondió a niños de hasta un año de vida. El 6% se registró en recién nacidos de hasta 28 días y el 1% restante afectó a un niño de entre 13 y 24 meses. Dentro del grupo de posneonatos, el 77% correspondió a lactantes menores de seis meses, con edades comprendidas entre las 5 y las 24 semanas. La edad promedio fue de 17 semanas.
Respecto de la evolución clínica, no se registraron fallecimientos entre los casos confirmados durante el período analizado.
La tendencia ascendente observada desde 2021 refuerza la necesidad de sostener la vigilancia epidemiológica y fortalecer las estrategias de prevención, especialmente en regiones con antecedentes de circulación de la enfermedad.
