El artículo 44 del proyecto de reforma laboral se convirtió en uno de los puntos más controvertidos de la iniciativa que será tratada en la Cámara de Diputados. La disposición propone modificar el artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) para establecer que, ante enfermedades o accidentes inculpables, el trabajador perciba entre el 50% y el 75% de su salario, según el caso.
En las últimas horas, el rechazo al artículo sumó críticas incluso desde sectores aliados al oficialismo. Uno de los primeros en pronunciarse fue Cristian Ritondo, jefe del bloque del PRO en Diputados, quien afirmó en su cuenta de X que “la mejor manera de lograr la ley de modernización laboral es dando de baja el artículo 44”.
En la misma línea se expresó el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, quien adelantó que los diputados de los bloques Innovación Federal, Independencia y Elijo Catamarca no acompañarán el artículo. A través de redes sociales, Sáenz sostuvo que si se trató de un error “lo más justo y prudente es corregirlo y, mucho mejor, eliminarlo”, y remarcó que “nadie elige accidentarse o enfermarse”. Además, advirtió que el Congreso tiene la responsabilidad de brindar certezas con la nueva ley y no generar “incertidumbre y angustia” entre los trabajadores.
También manifestó reparos el diputado Oscar Zago, cercano a La Libertad Avanza, quien señaló que existen artículos que se aprueban “con una velocidad admirable… casi tanto como el silencio posterior”. Zago sostuvo que su espacio acompañará la modernización laboral siempre que se elimine el artículo 44 y remarcó que “modernizar no es votar a libro cerrado”.
Desde la oposición, el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, funcionario de la gestión de Axel Kicillof, alertó sobre las posibles consecuencias sanitarias de la medida. Kreplak subrayó que las enfermedades crónicas constituyen uno de los principales problemas epidemiológicos en Argentina y en el mundo, y requieren controles y tratamientos continuos. En ese sentido, advirtió que si se reducen ingresos durante licencias médicas, podría incrementarse la morbimortalidad al desalentar los cuidados necesarios.
El funcionario también señaló los riesgos en casos de enfermedades contagiosas, como tuberculosis o sarampión, así como en pacientes inmunocomprometidos que requieren tratamientos prolongados y reducción de actividades laborales. Según planteó, la medida podría generar efectos sanitarios negativos al dificultar el cumplimiento de reposos e indicaciones médicas.
