La Cámara de Diputados de la Nación aprobó este jueves en general el proyecto de ley que propone reducir la edad de imputabilidad penal de 16 a 13 años para adolescentes que cometan delitos graves, en un nuevo paso legislativo dentro del marco de las sesiones extraordinarias. La iniciativa ahora deberá ser tratada por el Senado de la Nación para buscar su aprobación definitiva.
La votación en el recinto contó con un amplio respaldo del oficialismo y de varios bloques aliados, que destacaron “la necesidad de ajustar el marco legal argentino frente a situaciones de violencia protagonizadas por adolescentes en contextos de alta conflictividad social”.
La propuesta establece un régimen de responsabilidad penal especial para menores de entre 13 y 18 años, manteniendo un tratamiento diferenciado respecto del sistema aplicado a adultos, pero permitiendo que, a partir de los 13 años, los jóvenes puedan ser juzgados penalmente por delitos graves.
Durante el debate, los diputados que apoyaron el proyecto señalaron que “la reducción de la edad de imputabilidad responde a la necesidad de dar respuestas legales más claras frente a hechos delictivos de alta gravedad y de fortalecer mecanismos de protección y resocialización”. Consideraron que la normativa actual, vigente desde hace décadas, no se adapta a la realidad de hechos complejos en los que a veces se ven involucrados menores de 16 años.
Sin embargo, distintos sectores de la oposición y organizaciones de derechos humanos expresaron su rechazo a la iniciativa durante el tratamiento en la Cámara baja. Alertaron sobre los riesgos de criminalizar a adolescentes en situaciones de vulnerabilidad y reclamaron enfoques alternativos que integren políticas de prevención, educación y asistencia social.
El proyecto aprobado incluye, además de la modificación de la edad de imputabilidad, disposiciones referidas a penas y tratamientos diferenciales para adolescentes, con énfasis en medidas de reinserción y asistencia especializada. La sanción definitiva dependerá de la discusión que se dé en el Senado, donde se prevé un debate parlamentario profundo debido a la diversidad de posturas sobre el tema.
