El Gobierno nacional puso en marcha la Ley de Inocencia Fiscal tras la publicación de su reglamentación en el Boletín Oficial. El nuevo esquema tributario apunta a incentivar la declaración de ahorros no registrados, incluidos los denominados “dólares del colchón”, y a modificar de manera sustancial el sistema de control fiscal, con menos foco en el patrimonio y mayor énfasis en los ingresos declarados.
Con el decreto reglamentario, quedó activado el Régimen Simplificado de Ganancias y se redefinieron los criterios de fiscalización de ARCA. A partir de ahora, el organismo deberá concentrarse en los ingresos informados por los contribuyentes y en las deducciones aplicadas, sin analizar la evolución patrimonial ni los consumos personales, un cambio significativo respecto del esquema vigente hasta el momento.
El nuevo régimen es voluntario y está dirigido a personas con ingresos anuales de hasta $1.000 millones y patrimonios que no superen los $10.000 millones. Los grandes contribuyentes quedan expresamente excluidos del sistema. Dentro de este marco, la ARCA pondrá a disposición declaraciones juradas precargadas, que los contribuyentes podrán aceptar o modificar. Una vez abonado el impuesto correspondiente, se activa un mecanismo de “blindaje fiscal” que impide la revisión de períodos anteriores, salvo que se detecten irregularidades consideradas graves.
La normativa define como discrepancias relevantes aquellas que superen el 15% del impuesto determinado, el uso de facturas apócrifas o el incumplimiento de los límites previstos en el régimen penal tributario. En esos casos, el beneficio de no revisión retroactiva queda sin efecto.
Uno de los puntos centrales del decreto es la regulación del ingreso de ahorros no declarados. Para adherir al régimen, los fondos deberán canalizarse a través del sistema financiero, mediante depósitos o transferencias asociadas a una operación concreta. La principal excepción es la compra de inmuebles, que podrá seguir realizándose en efectivo. Además, se elevaron los montos a partir de los cuales las entidades financieras deben informar operaciones: los movimientos mensuales de hasta $10 millones no generarán reportes automáticos.
Desde el Ejecutivo aseguran que la medida busca facilitar la incorporación de ahorros al circuito formal y dinamizar la actividad económica. Según estimaciones oficiales, existirían alrededor de 170.000 millones de dólares fuera del sistema financiero.
La reglamentación también introdujo cambios en el régimen de multas y sanciones. Si bien los montos fueron actualizados, se estableció que la ARCA deberá enviar un aviso previo antes de iniciar intimaciones formales. Asimismo, el organismo podrá graduar las sanciones según la gravedad de la falta y aplicar reducciones en el caso de pymes o contribuyentes que regularicen su situación dentro de los plazos establecidos.
En el plano penal, se elevaron los umbrales para que se configure el delito de evasión: ahora se requerirá un monto mínimo de $100 millones para la evasión simple y de $1.000 millones para la evasión agravada. También se redujo el plazo de prescripción para los contribuyentes cumplidores.
Por último, desde la ARCA advirtieron que los monotributistas que deseen ingresar dólares al sistema deberán adherir previamente al Régimen Simplificado de Ganancias. De lo contrario, podrían quedar sujetos a fiscalizaciones. El organismo anticipó que en los próximos días se publicarán normas complementarias para ajustar la operatoria del nuevo esquema.
