Un informe oficial de la Dirección General de Asesoría y Gestión de Emergencias Socioambientales, al que accedió la Agencia de Noticias La Rioja, confirma que el cambio climático golpea con fuerza a la provincia en el inició del 2026 con lluvias torrenciales, crecidas récord e inundaciones que están afectando especialmente al interior.
La provincia de La Rioja enfrenta hoy las consecuencias más visibles y dramáticas del cambio climático. Durante años, el territorio riojano soportó sequías récord que llegaron incluso a poner en jaque el abastecimiento de agua.
Sin embargo, el inicio de 2026 marcó un giro abrupto y devastador: lluvias torrenciales de intensidad inédita azotaron especialmente el interior provincial, exponiendo la fragilidad de una infraestructura que no fue diseñada para estos nuevos extremos climáticos.
Según el relevamiento, en departamentos como San Blas de los Sauces durante todo 2025 se registraron apenas 53 milímetros de lluvia, muy por debajo del promedio histórico anual de 365 milímetros. Sin embargo, en lo que va de 2026 ya se acumularon más de 100 milímetros, concentrados en eventos sectorizados que provocaron múltiples crecidas y daños ambientales y materiales.
El informe también señala que en departamentos del sur provincial (Rosario Vera Peñaloza, Gral. San Martín, Gral. Facundo Quiroga y Gral. Ortiz de Ocampo) las precipitaciones de 2025 superaron ampliamente los valores normales superando los 7.000 milímetros anuales y superando ampliamente el promedio de 365 milímetros anuales.
Las autoridades explican que los códigos de construcción, así como las obras viales, puentes y sistemas de drenaje, están diseñados para soportar precipitaciones promedio anuales y no eventos extremos de esta magnitud, lo que provoca desbordes, daños estructurales y colapsos en la capacidad de escurrimiento.
El cambio climático es una realidad irrefutable en La Rioja. Los daños no son fallas humanas, sino eventos meteorológicos extraordinarios que superan toda capacidad de respuesta. Sin embargo, mientras la provincia sufre las consecuencias, el gobierno nacional de Javier Milei niega la existencia del cambio climático. Esta postura ignora la evidencia científica y meteorológica, y obstaculiza el desarrollo políticas públicas que permitan la prevención. Reconocer el cambio climático no es ideología: es urgencia.
