El Festival Nacional de Folklore de Cosquín volvió a ser una caja de resonancia del malestar social frente al gobierno de Javier Milei. Esta vez, la crítica llegó desde el corazón mismo de la Plaza Próspero Molina, donde el poeta Hugo Francisco Rivella lanzó un contundente mensaje contra el Presidente que fue celebrado de pie por el público.
Durante su presentación, Rivella incluyó en uno de sus versos una referencia directa al mandatario libertario, a quien definió como «el político que se cree un león y es apenas una rata gritando desaforado». La frase desató una ovación inmediata de los presentes, acompañada por silbidos y abucheos dirigidos al jefe de Estado.
El episodio expuso, una vez más, el contraste entre el relato épico que Milei intenta construir sobre sí mismo y el creciente rechazo que despiertan sus políticas de ajuste, incluso en espacios históricamente ligados a la identidad popular y cultural del país.
La escena en Cosquín se produjo pocos días después de la polémica aparición del Presidente en el Festival Nacional e Internacional de Doma y Folklore de Jesús María, donde fue invitado a subir al escenario junto al Chaqueño Palavecino para interpretar el tema «Amor salvaje». Aquella postal, celebrada por el oficialismo, pareció quedar opacada por la reacción espontánea y masiva del público coscoíno.
En un contexto de creciente deterioro social y económico, el folklore, lejos de ser un territorio neutral, volvió a expresar una voz crítica frente al rumbo del país. Y esta vez, el mensaje fue claro y resonó fuerte desde el escenario mayor: la cultura popular también le marca límites al poder.
