Brasil enfrenta un brote sanitario que ya encendió alarmas en toda la región. Los casos de gastroenteritis superan los 10.600 y uno de los focos más preocupantes se registra en Florianópolis, uno de los destinos turísticos más elegidos por los argentinos durante el verano.
Especialistas advierten que el origen del brote estaría vinculado a la contaminación del agua, tanto la que se consume como aquella en la que se bañan residentes y turistas, una situación que expone graves falencias en los controles sanitarios en plena temporada alta.
Según explicó el médico infectólogo Ricardo Teijeiro (M.N. 58.065), en declaraciones a la Agencia Noticias Argentinas, “el agua que están consumiendo y donde se están bañando está contaminada”, lo que calificó como “gravísimo”. Además, alertó que la alta concentración de personas en zonas turísticas incrementa exponencialmente el riesgo de contagio.
“Son bacterias como la Escherichia coli que, al ingerirse, producen cuadros de gastroenteritis que pueden ser leves, autolimitados o graves”, explicó el especialista. Los primeros síntomas incluyen dolor abdominal, malestar estomacal y diarrea, y pueden avanzar hacia fiebre, decaimiento general y deshidratación, especialmente en niños y adultos mayores.
En diálogo con TN, Teijeiro fue categórico al describir el escenario en el sur de Brasil: “La situación es sumamente grave. Consumir solo productos envasados es prácticamente la única opción segura”. Y agregó una advertencia clave para quienes planean vacacionar: “El mayor riesgo está en el agua. Si una persona se baña en lagunas o zonas del mar contaminadas, no hay forma de evitar el contagio”.
“El contacto con el agua implica que siempre algo ingrese por las mucosas. Estamos hablando de un cuadro altamente contagioso”, remarcó, y subrayó que la prevención es hoy la principal herramienta frente a la falta de garantías sanitarias.
El infectólogo también alertó sobre otros focos de riesgo menos visibles: “No solo hay que tener cuidado con el agua que se bebe, sino también con la que se utiliza para lavar frutas, verduras, alimentos o para hacer hielo”.
Ante la aparición de síntomas, Teijeiro recomendó hidratarse de manera constante y acudir de inmediato al médico. “En muchos casos es necesario realizar estudios y, eventualmente, iniciar un tratamiento con antibióticos”, explicó.
Mientras miles de turistas continúan llegando a la región, el brote vuelve a dejar en evidencia la falta de controles adecuados en zonas de alta afluencia y la necesidad de extremar cuidados para evitar contagios que, lejos de ser aislados, siguen en aumento.
