Las estafas digitales continúan avanzando sin control y vuelven a golpear en Chilecito. En esta oportunidad, un hombre de 35 años perdió más de $800.000 en cuestión de minutos tras caer en una maniobra de suplantación de identidad que, pese a las reiteradas advertencias, sigue sumando víctimas.
Según informaron fuentes policiales, el hecho ocurrió cuando el damnificado navegaba por Facebook y se encontró con un anuncio falso que alertaba sobre una supuesta renovación obligatoria de tarjetas de crédito de la firma «Naranja X». El mensaje instaba a los usuarios a comunicarse de manera urgente a través de WhatsApp, un recurso habitual en este tipo de engaños.
Al iniciar el contacto, fue atendido por un individuo que se presentó como empleado de la entidad financiera. Con un discurso cuidadosamente armado y apelando a la urgencia, el estafador logró generar confianza y convenció a la víctima de compartir la pantalla de su celular e ingresar a la aplicación oficial de Naranja X.
A partir de ese momento, el control de la cuenta quedó en manos de los delincuentes. Minutos después, el vecino comenzó a recibir notificaciones de operaciones que nunca realizó, entre ellas la solicitud de un préstamo, transferencias a cuentas de terceros y compras en plataformas digitales.
El perjuicio económico supera los $800.000, una cifra que expone no solo la sofisticación de estas maniobras, sino también la falta de freno efectivo frente a delitos que se multiplican a diario y afectan directamente el patrimonio de los vecinos.
Tras la denuncia, la Policía dio intervención a la Justicia, que ya trabaja en el análisis de los movimientos bancarios y en la identificación de los responsables. Sin embargo, la reiteración de casos similares vuelve a encender alarmas sobre la prevención y la difusión de información clara para evitar nuevas víctimas.
Desde la Unidad Regional de Policía de La Rioja reiteraron una serie de recomendaciones básicas que, pese a su simpleza, siguen siendo clave:
- Ningún banco o entidad financiera solicita compartir pantalla, claves o códigos por WhatsApp o llamadas.
- No ingresar a enlaces enviados por redes sociales o mensajes no verificados.
- Desconfiar de anuncios que apuran decisiones, como renovaciones urgentes, premios o beneficios inmediatos.
- Ante cualquier duda, comunicarse únicamente a través de los canales oficiales.
- En caso de ser víctima, no borrar mensajes y denunciar de inmediato.
Mientras las estafas digitales crecen, la prevención sigue siendo la principal herramienta para evitar que estos delitos sigan dejando pérdidas millonarias y vecinos damnificados.
