El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundirá este miércoles el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de noviembre, un dato clave que marcará el inicio del cierre del cuarto trimestre de 2025 y que será leído con atención por el mercado y los analistas.
Se trata del penúltimo registro del año, luego de que en octubre la actividad económica mostrara una suba del 3,2%, con mejoras en doce de los dieciséis sectores que componen el indicador. Sin embargo, el ritmo de crecimiento comenzó a mostrar señales de moderación respecto de los meses previos.
El EMAE funciona como un anticipo del Producto Interno Bruto (PIB), que el INDEC publica de manera trimestral. En ese sentido, los datos oficiales muestran una trayectoria dispar a lo largo del año: el PIB creció 5,8% en el primer trimestre, 6,3% en el segundo y 3,3% en el tercero, reflejando una pérdida de impulso hacia la segunda mitad de 2025.
Con estos resultados, la economía acumuló una expansión del 5,2% en los primeros nueve meses del año, un número que el Gobierno exhibe como logro, aunque cada vez más analistas advierten que el rebote se sostiene sobre bases frágiles y con fuertes costos sociales.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, la proyección de crecimiento para todo 2025, que a comienzos de año se ubicaba por encima del 5%, fue recortada en las últimas semanas al 4%, en línea con un escenario de enfriamiento de la actividad y menor dinamismo del consumo.
En paralelo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ratificó sus previsiones de crecimiento del 4% para la Argentina en 2026 y 2027, cifras que, si bien superan el promedio estimado para América Latina y el Caribe, no despejan las dudas sobre la sustentabilidad del modelo económico ni sobre el impacto real de ese crecimiento en el empleo y el poder adquisitivo.
