La CGT se reunirá este miércoles para evaluar la convocatoria a un paro general contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, en medio de fuertes tensiones internas y críticas al rol de los gobernadores en la negociación del proyecto.
La Confederación General del Trabajo (CGT) mantendrá este miércoles una reunión clave para definir si avanza con la convocatoria a un paro general en rechazo al proyecto de reforma laboral presentado por el presidente Javier Milei. La posibilidad que se analiza es realizar la medida de fuerza durante los primeros días de febrero, antes del tratamiento legislativo previsto para el 10 de ese mes.
La iniciativa es impulsada por el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Abel Furlán, quien buscará sumar adhesiones dentro del ala más dura de la central obrera para formalizar una protesta de alcance nacional. Uno de los principales cuestionamientos gira en torno al rol que están asumiendo los gobernadores en la discusión del proyecto. “Nos preocupa que los gobernadores estén teniendo la centralidad de una reforma que nos compete discutir a nosotros”, expresó Furlán.
Del encuentro participarán representantes de gremios como Luz y Fuerza, la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Trabajadores Viales y la Federación Obrera Ceramista (Focra). Desde la CGT aclararon que no será una reunión masiva, sino un primer sondeo para medir el clima interno respecto a un paro general.
La estrategia cuenta con el respaldo de dos integrantes del triunvirato de la CGT, Cristian Jerónimo y Jorge Sola, quienes apuestan a combinar presión sindical con instancias de diálogo, incluso con la Casa Rosada. En contraste, el tercer triunviro, Jorge Argüello, mantiene una postura más confrontativa y propone repetir una medida similar a la del 18 de diciembre.
Furlán anticipó que la intención es actuar antes de que la reforma sea aprobada: “No se puede llegar al paro con el hecho consumado; después sería muy difícil revertirlo”. La definición final quedará en manos de la conducción cegetista.
