San Lorenzo volvió a dejar una imagen preocupante en su último amistoso de pretemporada. Fue empate 0-0 ante Cerro Porteño en Montevideo, en un partido deslucido, friccionado y sin ideas, que expuso las limitaciones futbolísticas de un equipo que terminó el torneo de verano sin convertir goles y sin conocer la victoria. El debut oficial será el próximo viernes ante Lanús, pero el panorama dista mucho de ser alentador.
El encuentro, disputado en el estadio Parque Viera por la Serie Río de la Plata 2026, fue el cierre de una preparación que deja más interrogantes que respuestas para el equipo de Damián Ayude. El Ciclón ya venía de perder 1-0 frente a Cúcuta en su primer amistoso y volvió a mostrar falencias ofensivas, escasa generación de juego y una preocupante falta de funcionamiento colectivo.
El partido tuvo un arranque tan insólito como revelador. A los seis minutos del primer tiempo, una jugada aislada en la mitad de la cancha derivó en un cruce desmedido entre Matías Pérez y Alexis Cuello. Falta fuerte, reacción infantil y doble expulsión. Con ambos equipos jugando con diez durante casi todo el encuentro, el desarrollo se volvió aún más chato y desordenado.
Lejos de aprovechar el contexto, San Lorenzo nunca logró imponer condiciones. Tras el incidente, el partido se transformó en una sucesión de pelotazos, roces y disputas físicas, con muy poco fútbol. La lesión de Gastón Giménez encendió alarmas en Cerro Porteño, que piensa en la Copa Libertadores, pero el desarrollo general fue pobre de ambos lados y terminó perjudicando más al equipo argentino, que necesitaba rodaje y señales positivas.
La única ráfaga de ilusión para el Ciclón llegó en el inicio del segundo tiempo, con el ingreso y la proyección del juvenil Teo Rodríguez Pagano. El lateral izquierdo, subcampeón del mundo con la Selección Sub-20, aportó desborde y dinámica por la banda, y de sus pies nacieron las mejores jugadas de San Lorenzo en todo el verano.
Desde ese sector llegaron las dos chances más claras del partido: Facundo Gulli desperdició una oportunidad inmejorable al rematar por encima del travesaño desde el área chica, mientras que el colombiano Diego Herazo falló un mano a mano frente a Alexis Martín Arias. Dos acciones que reflejan el principal déficit del equipo: genera poco y, cuando tiene, no concreta.
Después de ese breve pasaje favorable, el partido volvió a diluirse. Los cambios masivos en ambos equipos terminaron de romper el ritmo y confirmaron un cierre de pretemporada sin riesgos, sin ambición y sin señales de crecimiento. Ni San Lorenzo ni Cerro Porteño se animaron a más y el empate sin goles selló una preparación que deja sabor a poco.
Así, el equipo de Ayude finalizó su estadía en Uruguay sin triunfos, sin goles y sin un funcionamiento claro. El próximo viernes tendrá su estreno en el Torneo Apertura frente a Lanús, nada menos que el último campeón de la Copa Sudamericana, en el Nuevo Gasómetro. El desafío será grande y, a la luz de lo mostrado, la preocupación en Boedo es inevitable.
Formaciones
San Lorenzo: Orlando Gill; Ezequiel Herrera, Jhohan Romaña (Fabricio López), Gastón Hernández, Teo Rodríguez Pagano; Ignacio Perruzzi (Francisco Perruzzi), Nicolás Tripichio (Manuel Insaurralde); Ezequiel Cerutti (Diego Herazo), Facundo Gulli (Nahuel Barrios), Matías Reali (Agustín Ladstatter); Alexis Cuello.
DT: Damián Ayude.
Cerro Porteño: Alexis Martín Arias; Fabricio Domínguez (Rodrigo Gómez), Víctor Velázquez (Abel Luciatti), Matías Pérez, Blas Riveros (Guillermo Benítez); Juan Iturbe (Alan Señora), Gastón Giménez (Lucas Quintana), Jorge Morel (Piris da Motta), Santiago Mosquera (Gabriel Aguayo); Jonathan Torres (Wilder Viera) e Ignacio Aliseda (Mauricio de Carvalho).
DT: Jorge Bava.

