La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a tomar distancia del núcleo duro del Gobierno nacional al pronunciarse sobre los incendios que afectan a la provincia de Chubut, donde reclamó una mayor presencia del Estado y una coordinación más eficaz entre Nación y provincias, una postura que contrasta con la línea política que impulsa el presidente Javier Milei.
A través de sus redes sociales, Villarruel anunció que propondrá en el Senado una «actualización del Código Penal para agravar las penas con cárcel efectiva para quienes inician el fuego» y también una revisión de los mecanismos de coordinación entre el Estado nacional y los gobiernos provinciales para el combate de incendios.
«La Patagonia se incendia año tras año. Parques nacionales y tierras fiscales y privadas son arrasadas por el fuego iniciado con dolo, negligencia o en forma fortuita», expresó la titular del Senado, y sostuvo que se trata de una tragedia recurrente que requiere respuestas institucionales más firmes.
En ese marco, Villarruel remarcó que «sin distinción de nacionalidad, origen étnico o ideología, quien delinque debe responder», y citó el artículo 41 de la Constitución Nacional, que garantiza el derecho a un ambiente sano y obliga a las autoridades a su protección y reparación. «La Patagonia es un bien de todos los argentinos y de las generaciones futuras», afirmó.

Las declaraciones se producen en medio de una nueva polémica con el presidente Milei. Según informó la Agencia Noticias Argentinas, desde el Poder Ejecutivo detectaron que Villarruel habría solicitado un helicóptero a la Agencia Federal de Emergencias, dependiente del Ministerio de Seguridad, para recorrer la zona afectada, pedido que fue rechazado. Desde el entorno de la vicepresidenta, sin embargo, negaron haber realizado esa solicitud.
El episodio volvió a dejar en evidencia el distanciamiento entre Villarruel y la conducción libertaria, que la mantiene al margen de las decisiones centrales del Gobierno. Mientras Milei insiste en reducir al mínimo el rol del Estado, la vicepresidenta plantea la necesidad de una intervención más activa ante emergencias ambientales, una diferencia de enfoque que sigue tensionando la relación dentro del oficialismo.
