Tras más de dos décadas de negociaciones, la Unión Europea dio luz verde al acuerdo de libre comercio con el Mercosur. La decisión se tomó por mayoría cualificada, en un contexto de fuertes tensiones internas, rechazo de algunos Estados miembro y protestas del sector agropecuario europeo.
La Unión Europea aprobó formalmente el acuerdo de libre comercio con el Mercosur, luego de 25 años de negociaciones marcadas por avances, retrocesos y resistencias políticas. El respaldo se alcanzó por mayoría cualificada en una reunión de embajadores en Bruselas, pese a la oposición expresa de países como Francia y Hungría, que mantienen reparos sobre el impacto del tratado en sus economías agrícolas.
Con esta decisión, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quedó habilitada para firmar el acuerdo este lunes en Asunción, Paraguay, junto al presidente del Consejo Europeo, António Costa, una vez finalizado el procedimiento escrito previsto para este viernes por la tarde. El entendimiento incluye tanto el acuerdo de asociación política como el tratado de libre comercio entre ambos bloques.
El aval europeo se dio luego de la aprobación de un paquete de salvaguardas negociadas en diciembre, destinadas a reforzar la protección del sector agroalimentario europeo frente al ingreso de productos sudamericanos. Sin embargo, estas medidas no lograron disipar el malestar del sector rural, que teme una mayor competencia de alimentos de menor costo provenientes del Mercosur.
Países como Alemania y España defendieron el acuerdo al considerar que resulta estratégico para la Unión Europea en el actual contexto global. Sostienen que permitirá abrir nuevos mercados, compensar el impacto de los aranceles impuestos por Estados Unidos y reducir la dependencia económica de China, especialmente en lo referido al acceso a minerales críticos y materias primas.
En contraposición, Francia —el mayor productor agrícola del bloque— lidera la resistencia al acuerdo. El gobierno francés advierte que el tratado facilitará el ingreso de carne vacuna, aves de corral y azúcar a precios más bajos, lo que pondría en riesgo a los productores locales. Esta preocupación derivó en protestas generalizadas en varios países europeos y, en las últimas horas, en el bloqueo de carreteras en Francia por parte de agricultores.
Pese a las tensiones, la aprobación marca un paso histórico en la relación entre la Unión Europea y el Mercosur, y abre una nueva etapa en el vínculo comercial y político entre ambas regiones.
