En el marco de la tradicional procesión en honor a San Nicolás de Bari y al Divino Niño Jesús Alcalde, la Iglesia riojana elevó un mensaje de fuerte contenido social y político. Desde el atrio de la Catedral, el obispo de La Rioja, monseñor Dante Braida, reclamó públicamente la restitución de los fondos compensatorios y pidió recomponer el vínculo entre la Provincia y el Gobierno nacional.
La celebración, que comenzó a las 20 horas, reunió a miles de fieles que acompañaron la imagen del santo patrono San Nicolas de Bari, el Niño Jesús Alcalde, junto a las reliquias de los Beatos Mártires Riojanos —Enrique Angelelli, Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera— y de San Francisco Solano. El evento fue transmitido en vivo por Radio y Televisión Riojana.
Durante su mensaje de Año Nuevo, Braida se refirió sin eufemismos a la situación institucional que atraviesa La Rioja. Reconoció la frágil relación entre la Provincia y la Nación, marcada por diferencias que impactan de manera directa en la vida cotidiana y el desarrollo del pueblo riojano.
“Deseamos y pedimos que se logre un genuino acercamiento, orientado al bien común, mediante un diálogo sincero y gestiones transparentes”, expresó el obispo ante la multitud, poniendo el acento en la necesidad de priorizar a los sectores más postergados.
En ese marco, sostuvo que la Iglesia considera justa la restitución de los fondos compensatorios, los cuales —recordó— fueron recibidos históricamente por La Rioja con amplios consensos políticos.
El reclamo se dio en el marco de una celebración profundamente simbólica, que marcó además el inicio del Jubileo Diocesano por los 50 años del martirio de los beatos riojanos. Braida destacó que el testimonio de Angelelli y sus compañeros sigue iluminando el presente, especialmente en la defensa de la justicia social, la democracia y la dignidad de los más vulnerables.
