¿Qué es la Xylella fastidiosa? La bacteria sin cura que amenaza a los olivos en Arauco

La olivicultura riojana atraviesa una situación crítica. A la crisis del sector se suma el avance de la Xylella fastidiosa, una bacteria que afecta los tejidos de conducción, seca ramas y puede provocar la muerte de los olivos. Investigadores trabajan a contrarreloj para encontrar variedades más resistentes, ante una realidad que preocupa: en el mundo todavía no existe una cura para esta bacteria.

11.562 kilómetros separan al departamento Arauco de la región de Apulia, en Italia. Sin embargo, la distancia no impide que ambos territorios enfrenten una amenaza común para uno de sus principales motores productivos: la olivicultura.

 Su nombre parece un presagio: Xylella fastidiosa, una bacteria que a nivel mundial afecta a numerosas especies vegetales, entre ellas cítricos, almendros, vid y olivos en los últimos años; y que tiene en vilo a científicos y productores por sus consecuencias.

En La Rioja, además, otra amenaza que enciende las alarmas: la verticilosis, una enfermedad causada por un hongo del suelo que también puede provocar el marchitamiento y seca parcial de las ramas del olivo.

En declaraciones a Agencia de Noticias La Rioja, La ingeniera e investigadora de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Chilecito, Andrea Calahorra, explicó los trabajos que se realizan desde el área entorno al avance de estas plagas y la incógnita sobre la posibilidad de encontrar una cura.

La ingeniera Andrea Calahorra destacó que la variedad Arauco presenta una especial sensibilidad a la Xylella fastidiosa.

¿Qué es la Xylella fastidiosa y verticiolosis?

La investigadora de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Chilecito, explicó que Xylella fastidiosa es una bacteria de origen americano que afecta los tejidos de conducción de las plantas, conocidos como xilema, por donde circula el agua o sabia bruta. “La Xylella se detecta en el xilema de la planta de olivo y tapona el sistema de conducción por donde circula el agua. Eso provoca el secado de ramas”, detalló.

La bacteria permanece en las plantas y puede transmitirse mediante insectos vectores que se alimentan del xilema y trasladan el patógeno entre distintas especies vegetales. Cuando la infección es severa, puede provocar la muerte del árbol. “Cuando es muy grave puede generar la muerte de la planta, pero depende de qué tan severa sea. Generalmente seca la planta”, señaló.

Con respecto a la verticilosis, explicó que se trata de un hongo del suelo que también provoca el deterioro de las plantas al afectar sus tejidos de conducción.

A diferencia de la Xylella, este hongo puede permanecer durante años en los terrenos productivos. “El Verticillium dahliae es un hongo de suelo que produce estructuras de resistencia conocidas como microesclerociospudiendo permanecer hasta15 años y se debe evitar contaminar el mismo al traer plantas con Verticilosis, utilizar herramientas de poda o de labranza contaminadas, realizar labranza del suelo, dado que puede producir rotura de raíces y facilitar el ingreso del patógeno a la planta  y evitar el riego superficial, ya que lo puede diseminar”, advirtió la especialista.

Un problema que viajó a Europa

En los últimos 15 años, la Xylella fastidiosa se transformó en un dolor de cabeza a nivel mundial, su llegada a Europa quedó en evidencia en 2013, cuando fue detectada por primera vez en olivares de la región de Apulia, en el sur de Italia, donde provocó una grave afectación. “La sorpresa fue que, al ser una bacteria americana, llegó a Europa y atacaba a los olivos en Italia. Fue una incógnita cómo llegó”, recordó Calahorra. Las investigaciones posteriores señalaron como posible vía de ingreso plantas ornamentales procedentes de Costa Rica.

En La Rioja, los estudios sobre la problemática de la rama seca comenzaron en el año 1999, cuando distintos organismos conformaron un comité para investigar los patógenos que afectaban a los olivos.

Posteriormente, en 2013 investigadores del Instituto de Patología Vegetal (IPAVE) y  SENASA La Rioja detectaron Xylella fastidiosa en olivares de Arauco, además de Cruz del Eje, en Córdoba. En 2015 se realizó una prospección junto a SENASA en distintas provincias del país detectándose también la bacteria en el departamento Capital y Chilecito, en La Rioja; alcanzando a Andalgalá y Pomán, en Catamarca, y en Coronel Dorrego y el sur de Buenos Aires.

Calahorra destacó que la variedad Arauco presenta una especial sensibilidad “Hay variedades que son más o menos susceptibles. La variedad Arauco es muy sensible”.

La investigadora también aclaró que las subespecies identificadas en Argentina son las mismas que provocaron la grave afectación en los olivos en Italia. Sin embargo, el principal problema sigue siendo la falta de un tratamiento curativo. “Cuando entra la Xylella en un campo, no hay solución. No es que no hay solución acá en el país, a nivel mundial aún no se la halló”, enfatizó.

Por eso, las investigaciones apuntan a controlar los insectos vectores, evitar la circulación de plantas infectadas y encontrar variedades más resistentes. “Todas las tareas que se hacen son paliativas, a nivel mundial no existe una cura para la Xylella”, concluyó.

La Unión hace a la fuerza

Frente a este escenario, distintas instituciones conformaron la denominada Mesa de “Rama Seca”, integrada por INTA, CRILAR, UNLaR, UNdeC, SENASA e IPAVE, con el objetivo de coordinar investigaciones y establecer estrategias para enfrentar la problemática. Calahorra indicó que ante las dificultades presupuestarias en el organismo y en otros organismos  públicos y con el objetivo de avanzar en la investigación y alcanzar propuestas, se conformó esta iniciativa cuyas propuestas de acciones fueron presentadas al Gobierno provincial.

Por otra parte, a través del proyecto Proyecto europeo Beyond Xylella, integrated strategies for mitigating Xylella fastidiosa impact in Europe (BeXyL), se trabaja en la instalación de lotes experimentales en Aimogasta. “Se puso un lote centinela con variedades de olivo, retama de jardín y almendros, que son susceptibles, para ver si se contagian o no”, detalló. Además, está prevista la instalación de un segundo lote con 14 variedades de olivo para identificar cuáles presentan mayor resistencia y podrían convertirse en alternativas para reemplazar las plantas afectadas.

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